Ahá, te lo advertí mi pequeño insaciable. [̲̅=̲̅̅]

jueves, 8 de abril de 2010

Sobre la corteza de alquel árbol tan maravilloso.

Ann salía de su casa vestida con una camiseta blanca, unos vaqueros, unas converses verdes y su chaqueta preferida verde también. Solamente llevaba su movil en la mano y una pequeña cantidad de dinero suelto en su bolsillo del vaquero. Llegó al parque demasiado temprano, aún flataba mucho tiempo y ella estaba un poco cansada ya que saliera de casa muy apresurada. Vio a lo lejos un árbol con una sombra perfecta donde ella se tumbó y  observó detenidamente el cielo, había unas pequeñas nuves que en diversos momentos se formaban en  figuritas. Creyó ver un "Perdoname, te quiero <3" dibujado muy suavemente sobre la corteza de aquel árbol tan maravilloso que tenía a su derecha, al momento unas cálidas manos taparon sus ojos. "Perdoname princesa" dijo él. No hicieron falta las palabras, con ese precioso detalle y un cálido beso, todo se arregló.

sábado, 6 de marzo de 2010

El viento susurra sin parar.

Ella cada día al anochecer pasaba por un camino oscuro . Tal vez no solo escuchase el sonido del viento al susurrar y sus pasos al caminar. Su sombra la perseguía sin separarse un instante y en cuanto al tiempo.. era frio. Con la boca abierta respiraba más y posiblemnete no se haría notar con el susurrante viento y frio de aquel lugar tan familiar.

domingo, 28 de febrero de 2010

El hermoso cuento de una pequeña princesilla y su adorable montruo blanco.

Ella odiaba estar sola, asique se inventó un amigo, un adorable monstruo blanco. El pequeño la acompañaba a todos lados, dormía con ella.. le ayudaba a hacer sus deberes de matemáticas, y hasta estaba presente cuando la pequeña princesita escribía en su bonito diario pequeñas frases con sentido.
MI PEQUEÑO MONSTRUO BLANCO Y YO.

                                                                    Para tí, Rubén.
                                                                                                                                     Raquel Otero.

Desde que éramos niños.

Cansada de todo y muerta de envidia se sube a lo alto del mirador con la unica finalidad de acabar segun ella, con su"asquerosa vida". Él le grita que no haga nada que pueda hacer daño a su familia, ella le contesta que no se acerque más, que sino acaba con su vida allí mismo, él es un amigo de la infancia, el típico amigo con el que llevas desde pequeñito y el que suele acabarte gustando, Aitor. En cambio, ella es una chica muy cariñosa, de esas que piensas que nunca podría hacer semejante cosa. Sara, decidida y sin hacerle caso a Aitor, se sube a la piedra más alta cerca del precipio, él consigue llegar y decirle, " porque haces esto sara? que pasa?" " eres un cabrón, aún por encima te atreves a subir hasta aquí, déjame, vete, vete porfavor" "no, no me iré hasta que me des una maldita razón" " lo hago por mi miserable vida, sobre todo la amorosa, te quiero Aitor, y tú te vas con esa maldita furcia, dejame, no tienes derecho a subir hasta aquí arriba y pedirme que no acabe con MI vida" " Sara.. yo te quiero, no lo hagas porfavor" " no, eres falso, cuando abres la boca, cada palabra es una mentira más, no puedo soportarlo, lo siento, pero te he querido desde que eramos niños, Adios Aitor"                                                    Raquel Otero.
                                                                                   

miércoles, 10 de febrero de 2010

Nada está donde debía.

Son las siete de la mañana, me he levantado llena de ira y sin temor alguno, he salido de mi cuarto en dirección  a la cocina, mientras me preparaba un buen tazón de leche hice unas cuantas reflexiones, mi marido siempre deja las zapatillas y la ropa tiradas al lado de la cama,  el armario abierto y la cama "echa" en cierto modo, pretende engañarme, no se a dado cuenta que lo observo demasiado, las zapatillas están colocaditas al lado del armario, no hay ropa tirada por ningún lado, el armario está cerrado y por la cama parece que ha pasado un huracán, lo dicho, mi marido me engaña.                                                                              Raquel Otero.

lunes, 8 de febrero de 2010

Se siente feliz a su lado.

Solamente finje parecer enfadada, le encanta llamar  su atención, que el juegue con su pelo y le hipnotice con su mirada, que se disculpe con un "solo bromeaba"darle un abrazo y advertirle que ha sido perdonado, que simplemente lo quería a su lado.                      Raquel Otero.

jueves, 28 de enero de 2010

Sin saber como ha sido, voy a colarme en tu mente.

Esta es la historia de Pablo, un chico que ronda los 7 años, es muy tímido y apenas se relaciona con la gente. Cada día, él la veía, es muy guapa y no era capaz de mirar hacia otro lado que no fuera ella, pero los nervios se la jugaron y tartamudeó demasiado.-Ho-o-o-la, soy Pablo. Ella respondió. -Hola Pablo, yo soy Paula. Se sonrrojaron los dos, ella se dió media vuelta y salió corriendo, a Pablo le encantó y soltó una sonrisa. Al día siguente Pablo comía un bocadillo sentado en las escaleras del colegio cuando Paula se acerco, se sentó a su lado en las escaleras y dijo,-Hola Pablo, te acuerdas de mi? -Si, Paula -Me he olvidado la merienda. Lo dijo triste, el sin dudarlo un segundo partió su bocadillo y le dió el trozo más grande. -Muchas gracias Pablo. El soltó una pequeña sonrisa y ella le sigió. Al día siguiente, Paula lo llamó en medio del pasillo. -Pabloo, Pabloo, ven, rápido! Pablo se acercó a ella corriendo. -Hola Paula. -Ven corre, tengo una sorpresa. Paula fué corriendo hacia las esclaeras y se metió justo debajo, -Pablo, rápidoo!-Que pasó Paula? Ella tenía dos bocadillos en su mochila, los sacó y le dió uno a Pablo, tras este momento Paula lo besó.
                                                                                            Raquel Otero.

jueves, 14 de enero de 2010

Bajo su cama.


Si, así es, suena raro no lo niego, "bajo su cama". Hace un mes y medio fué mi cumpleaños, cuadra en verano por lo tanto lo celebré en la piscina de mi casa. Ese mismo día llegaron mis padres con un chico, era alto y moreno, me quedé impresionada, no tenía ni la más remota idea de quien era. Mis padres charlaron conmigo al terminar de ayudarle a instalarse en el cuarto de invitados, me comentaron que lo habían adoptado, el y sus padres tuvieran un accidente y por desgracia solo el se salvó. 
Me preparaba para salir con mis amigas cuando vi que la puerta de su habitación estaba abierta, entré y escuché el sonido del agua. Estaba colocandome los pendientes cuando uno de estos se me callo al suelo y rodó bajo su cama, me metí debajo, entre un montón de polvo, libros, un par de pelotas y demás.. había una libreta, tenía toda la pinta de ser un pequeño diario. No daba encontrado el pendiente y mis manos sostenían la libreta por pura curiosidad, casualmente el salió del baño y puso la música tan alto que del susto la libreta se me resvaló de la mano y se abrió, en ella ponía mi nombre y a la derecha estaba yo plasmada en una foto, al pié de esta había algo escrito, "Te quiero.". Me sorprendí. El polvo consiguió que estornudara, el me escuchó se agacho, vió su diario abierto y dijo has sido mala. Tras estas palabras se acercó  y me besó.
                                                                                                Raquel Otero.

martes, 5 de enero de 2010

Adios.

En un puto cuchitril me has dejado, me has abandonado con la esperanza de que alguien me encuentre? O quieres verme cada día, aunque sepas que estaré sufriendo, que no te quiero me entiendes? Sacame de este asqueroso sitio, dejame en paz joder! Es imposible que no entiendas nada de lo que te digo. Recuerda, todo ha terminado, deberías olvidarme.
                                                                                      Raquel Otero.

martes, 29 de diciembre de 2009



Todos los días subía y bajaba en el ascensor de mi piso un millon de veces, nunca había nada estraño, se abrían las puertas, entraba, marcaba el número seis, las puertas se volvían a abrir y salía, todos los días igual. Un día lo llamé, no daba subido y pensé que estaba estropeado, cuando llegó, las puertas tardaron en abrirse, al subirme las puertas se cerraron de golpe, una amiga de la que yo llevaba muchos años enamorado se subío en el quinto piso,las puertar volvieron a tardar en abrirse. En ese momento empecé a asustarme un poco, la verdad. Ella se subió y me saludó, las puertas se cerraron muy fuerte y el ascensor comenzó a bajar muy rápido, en el cuarto piso se paró, notamos como si las cuerdas se rompiesen y no hacíamos más que bajar y bajar, yo pensé que en ese momento  ibamos a morir pero aquello no tenía fin. Las puertas se abrieron denuevo , una luz brillante nos cegó y mareados salimos del ascensor, no conocíamos ese sitio, tenía muchisimos colores, las paredes estaban pintadas cada una de un color  diferente y al fondo una puerta abierta, entramos allí y era como un nuevo mundo,ahora aquello era nuestro secreto, cada tarde ella y yo bajabamos allí y nos pasabamos la tarde jugando en nuestro nuevo y colorido mundo.
                                                                                                                   Raquel Otero.